Antonino sciuto arquitecto

CASA PP

Sarriá, Barcelona

CUANDO EL ORDEN TRANFORMA EL ESPACIO

LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA DE UN APARTAMENTO.

Sin mover un solo tabique, la intervención renueva carpinterías, suelo y núcleos húmedos, y re-orquesta cada mueble para liberar paso y luz. El resultado: un apartamento neutro, funcional y fácil de habitar, donde la organización es la verdadera arquitectura.

Ubicación: Sarriá, Barcelona
Año: 2021
Superficie: 30 m²
Intervención : Reforma e Interiorismo
Estado: Terminado
Arquitecto: Antonino Sciuto

LA CLARIDAD DEL ESPACIO

UNA NUEVA LECTURA DE LA VIVIENDA EN SARRIÀ

Una intervención precisa que convierte un espacio pequeño en un hogar luminoso, ordenado y lleno de calma.

ANTES
DESPUÉS
Antes
Después

ESTADO ACTUAL

En pleno barrio de Sarrià, un piso interior de 30 m² —bien conservado pero desactualizado— necesitaba adaptarse al día a día de una pareja joven. La distribución era funcional y proporcionada. El problema no estaba en la planta, sino en la percepción. Los cambios de materiales fragmentaban el espacio, la iluminación no potenciaba la luz disponible y el mobiliario ocupaba más de lo que organizaba. La vivienda resultaba correcta, pero visualmente densa y sin identidad. El reto no era transformar la estructura, sino transformar la experiencia de habitarla.

Concepto

La intervención parte de una premisa clara: trabajar con bisturí y no con maza. La planta se respeta; lo que se transforma es la percepción del espacio. El proyecto concentra su energía en generar continuidad, claridad y contraste controlado. Un pavimento continuo en efecto roble recorre toda la vivienda y actúa como hilo conductor, aportando calidez y unificando visualmente las estancias. Sobre esa base, el blanco mate en paredes, techos y carpinterías amplifica la luz disponible y diluye los límites físicos del apartamento. El negro y los grises aparecen de forma estratégica en textiles y piezas seleccionadas, introduciendo profundidad y carácter sin sobrecargar el conjunto. Cada elemento se elige con intención precisa, liberando el perímetro y permitiendo que la circulación fluya sin obstáculos.

Aquí, la arquitectura no se impone: organiza.

Desarrollo del proyecto

La cocina en L se compacta y se limpia visualmente: módulos hasta techo en blanco, electrodomésticos integrados y encimera tono madera que dialoga con el pavimento continuo. El comedor se alinea con la península del frigorífico, prolongando la perspectiva y reforzando la sensación de profundidad. En el estar, un sofá cama de líneas puras se convierte en pieza híbrida: descanso de día, dormitorio auxiliar de noche. La alfombra delimita sin dividir. El dormitorio apuesta por el contraste: cama negra sobre base neutra, almacenaje modular optimizado y una hornacina transformada en pequeño escenario doméstico. La iluminación empotrada ordena el techo y aporta uniformidad, mientras una luz ambiental tras el televisor suaviza el contraste y añade atmósfera. Nada sobra. Nada interrumpe.

El resultado

La vivienda gana claridad, orden y ligereza visual. La continuidad del pavimento y la repetición equilibrada de blanco, madera y negro construyen un marco neutro que amplifica la luz y aporta profundidad sin recurrir a artificios. Las circulaciones se perciben naturales y fluidas, el almacenaje queda integrado y desaparece del plano visual, y cada pieza encuentra su lugar dentro de una composición coherente. El espacio respira porque nada compite; todo suma. En solo 30 m², el proyecto demuestra que la verdadera transformación no siempre exige derribar muros, sino tomar decisiones precisas, conscientes y estratégicas. Aquí, la organización es la auténtica arquitectura.

GALERÍA

Desde el primer momento Antonino entendió lo que necesitábamos. Sin mover un solo tabique, consiguió transformar por completo nuestro piso, haciéndolo más luminoso, ordenado y funcional. La elección de materiales y la reorganización del espacio marcaron la diferencia. Ahora la casa se siente más amplia y coherente con nuestra forma de vivir. Profesional, atento al detalle y muy claro en todo el proceso.

— PEDRO Y PILAR