CASA GM transforma un antiguo piso oscuro en un refugio cálido y abierto: salón-comedor de 21 m², cocina conectada y dormitorios compactos que se visten de roble, mármol veteado y acentos negros. Un pequeño hogar que late al ritmo del Etna.
CASA GM transforma un antiguo piso oscuro en un refugio cálido y abierto: salón-comedor de 21 m², cocina conectada y dormitorios compactos que se visten de roble, mármol veteado y acentos negros. Un pequeño hogar que late al ritmo del Etna.
La intervención descubre el potencial oculto de la vivienda y lo convierte en una arquitectura más clara y abierta.


El inmueble se encuentra en San Giovanni la Punta, pequeña localidad residencial situada a las afueras de Catania, literalmente en la falda sur del Etna. La vivienda, en la planta baja de un edificio de los años 70, presentaba una planta lineal con pasillo central y estancias estrechas. Pese a disponer de tres pequeñas terrazas que miran al volcán, la luz apenas alcanzaba el corazón de la casa, generando ambientes fragmentados y poco funcionales.
La intervención se guía por la idea luce continua:Vaciar obstáculos para crear un espacio día de 28 m² que une salón, comedor y cocina. Madera y mármol: listones de roble acanalado aportan textura vertical; la cocina se reviste con mármol Calacatta que captura la luz. Contraste negro: luminarias, griferías y carpintería metálica delinean los volúmenes con un trazo gráfico y contemporáneo.
Demoliciones puntuales: se retira el tabique entre cocina y salón y se reemplaza el pasillo por lamas de roble que generan permeabilidad visual. Programa resultante: Salón 20,8 m² + Cocina 7,6 m² en concepto abierto. Dos dormitorios compactos (14,2 m² y 9,2 m²) que mantienen privacidad gracias a la nueva puerta corredera negra. Baño de 4,6 m².
La vivienda se percibe ahora diáfana y serena: el panelado de roble calienta la luz del Mediterráneo, las cortinas de lino filtran la brisa del mar Jónico y la cerámica sicilian evoca la piedra lavica del Etna. Cada metro cuadrado trabaja para el confort: desde la cocina lineal que se extiende a la terraza, hasta la chimenea que dota de intimidad las noches de invierno. CASA GM demuestra que 60 m² bien orquestados pueden sentirse infinitos.
‘’La mia esperienza con l’architetto Antonino è stata superlativa ha capito subito le mie esigenze e gusti incastrando perfettamente il tutto al progetto degli interni di casa mia, che dire consigliatissimo!!.’’
— GIOVANNI
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